sábado

Breathe (Mía Grace)

 Releyó el papel para comprobar la dirección. Sí, era un claro ‘Borges 182’, pero el lugar parecía cualquier cosa menos un bar. En la puerta había un hombre de seguridad. Mía caminó hasta ahí, y saludo al señor.
—Documento, por favor—pidió de manera descortés. Mía saco de su cartera una cédula de identidad y se la pasó algo nerviosa. Era falsa, ya que ella apenas cumplía diecisiete esa noche después de las doce. El hombre miró la miro a ella y luego a la fato del papel, y la dejó pasar, aunque algo desconfiado.
 Adentro se encontró con Alicia en la barra.
—¡Mía!—grito efusivamente, estaba borracha.
—Hola Al—respondió y antes de seguir caminando añadió, en forma de broma—no te caigas borracha—.
 Mía caminó un poco más y cerca del escenario, divisó a Alicia (que había vuelto del baño) y a Simón, abrazados. Tadeo, que estaba sentado en la misma mesa que ellos dos, miraba con tristeza a la mesa de al lado, donde estaban Lola y Juan charlando animadamente. También estaba Magda. Con Noah.
 —¿Vos sos Mía?—le preguntó un chico. Supuso que era un técnico. Asintió.—En dos minutos te toca—.
 Mía se acerco a la barra, pidió un tequila y lo tomó antes de agarrar una guitarra y subir al escenario. Se sentó en una banqueta mientras regulaba el micrófono. Miró a Noah, que todavía no había la había visto. Un reflector la encandilo.
—Esta canción se llama Breathe—anunció por el micrófono y comenzó a tocar.

 Cuando estaba por terminar la canción, no aguanto y miró a Noah, y notó como una lagrima le bajaba lentamente por la mejilla. Noah se la escurrió rápidamente y miró para otro lado.
 Mía terminó de cantar y bajó tan rápido como pudo, entregándole la guitarra al chico del principio y escabulléndose por la puerta de atrás. Se alejó unos paso, ya llorando, pero estaba oscuro y se tropezó con su propio pie y se golpeó la rodilla.
—¡¿Todo mal me tiene que salir?!—casi gritó cuando vio que su jean, ahora roto por el golpe, tenía sangre.
 Mía se paro y se empezó a sacudir la tierra, girando sobre si misma sin mirar y se choco con alguien.
—¿Estás bien?— preguntó Noah mientras la agarraba de los brazos ara que no se callera otra vez. Mía lo miro de mala manera y se trató de alejar, pero Noah no la soltó.—No te vayas—pidió en un susurro—por favor, no te vayas otra vez—.
—Por favor vos, Noah—le pidió,—ahora no, no me la compliques más— se le quebró la voz.
 Noah la abrazó, y Mía, ahora llorando de nuevo, lo agarró con fuerza.
—Yo tampoco puedo respirar sin vos*—, le dijo tiernamente en el oído.
 Mía se separo un poco y lo miró, para acercarse y besarlo en puntitas de pie.
—Entonces,—le dijo mientras deshacía el beso,—respiremos juntos—.
 Noah la levanto del suelo y la volvió a besar.

*Noah hace referencia al fragmento: 'And I can't, breathe, without you, but I have to...', de la cancion que canta Mia, Breathe, de Taylor Swift.

Perdon (Tadeo Quard)

El vino estaba desparramado por toda la mesa, había vidrios, el olor se hacia cada vez mas fuerte, el sin dejar de mirarla organizo las palabras en su mente. 
— Termina este año.. este verano y me voy a vivir a la ciudad con Papa — ella lo miraba sin expresión, se veía en sus ojos miedo, frustracion y tristeza. 
— Esta bien Tadeo, si vos crees que el es mejor, esta bien, andate con el, ojala no te haga pasar lo mismo que a mi — le dijo ella con un tono calmo 
— No, no se trata de que sea mejor, se trata de que me cuiden y se preocupen mama, no existo en esta casa, no te importa lo que hago, no se trata de lo que paso entre vos y el, no me importa — le grito el, frustrado, con lágrimas en sus ojos, se levanto de la mesa y bajo enojado a la puerta de calle. Se sabia ese numero de memoria 15813231, no quería, pero era la única a quien acudir, dio tono, pero no atendia, insistió una vez mas y de pronto atendió. 
— ¿Hola?— se escuchaban risas de un chico de fondo — ¿hola? —. 
— Lola, necesito ayuda 
— ¿Quien es?— preguntaba ella mientras se escuchaban risas de ella y otro — Hola! —. 
— Soy Tadeo.. Lola — Ah.. ¿que queres Tadeo? — dijo ella con poco interés 
— Te quiero a vos y quiero que vuelvas, me pelee con mi mama y no tengo a donde ir — dijo el entre pequeños sollozos. 
— ¿Sabes que Quard? no soy tu amiga, no soy nada de vos, perdón, de verdad. Llama alguno de los chicos — dijo ella media triste y media orgullosa. 
— Lola. perdón, de verdad, perdón — dijo el con la vos ronca del llanto. — Suerte Quard — termino de decir eso y no se escucho mas que el tono del celular. 
El se levanto y camino, no tenia a donde ir, su orgullo era demasiado como para volver a entrar, su Papa estaba de viaje así que no tenia idea de a donde podia dirigirse, no queria aparecer en la casa de uno de sus amigos, llorando, con el corazón roto y sin familia, re resultaba demasiado patético, no quería que lo vieran así.  
Estaba estrellado, se quedo en la calle mirando las estrellas, siempre que miraba las estrellas se acordaba de ese dia que había pasado con Lola, uno de las primeras veces que había pasado la noche con ella y mas alla de todo, no podría evitar sonreir y sentirse triste al mismo tiempo. Y de la nada se decidió, camino tres Km de noche, hasta llegar a la casa, no le importaba nada, si ella lo rechazaba, o le gritaba o simplemente no atendió la puerta, no tenia nada que perder, marco el numero y espero..  
— Tadeo, ¿que queres? — dijo ella frustrada — de verdad, no puedo hacer nada por vos — 
— Si, Lola si podes — grito el — estoy en la puerta de tu casa, así que si no me abrís voy a hacer alguna locura. 
Ella corto el teléfono y a los 5 segundos se vio una luz 
— Quard, de verdad, no lo hagas mas difícil — dijo ella triste — Me lastimas asi. 
— ¿Puedo pasar, y hablar con vos? — Sabes que si, lamentable mente. 
La casa estaba vacía, oscura y había olor a perfume, hacia frió, subieron a su cuarto, en la cama había, un corpiño turquesa, un CD de Jack Johnson y una remera demasiado grande como para ella, el se sentó, agarro el CD la miro y le dijo.
— ¿Recuerdos? — puso una cara de superado que no lo ayudaba nada en esa situación. 
— No, Música solamente — dijo ella mientras se sentaba en la cama. El miro la remera.. 
— ¿No es muy grande, como para vos? 
— Mira Tadeo, vamos a hablar o te vas a esforzar en descifrar, como si no supieras, que estoy con otra persona — ella bajo la mirada, casi sincronizada con la de el — de verdad, no se en que te puedo ayudar, porque siempre que estoy al borde de estar bien y sentirme feliz algo pasa con vos que me cagas y no tengo ganas de involucrarme, no se, llama a Noah o a Simon, no se. 
— Supongo que una confesión de amor, y disculpas y besos de verdad no te van a hacer cambiar de opinión — murmuro el. 
— Juan me hace mejor de lo que vos Tadeo, perdón que te lo diga así, pero volver con vos implica muchas decisiones egoístas de ambas partes, no se si fue amor, de verdad que no se. 
— Entonces si no fue amor, ¿porque me siento así? 
— Porque tenes 16 años y confundís las ganas de coger y los caprichos con el amor — comento ella con vos seca. 
— Ah.. bueno, entonces chau — se levanto de la cama y la beso — Perdón Lola, nunca te tendría que haber dejado.
— Se termino Quard.

jueves

Complot (Simón Deyn)

El cielo se estaba poniendo cada vez más negro, pero, a comparación de las últimas noches, hoy se veían todas las estrellas. Simón caminaba por el jardín de Alicia mientras escuchaba los gritos de Noah por el teléfono.
—Realmente, no me lo esperaba de vos—, dijo más calmado Noah, — sos mí mejor amigo man, juro que no me lo esperaba.
—No puedo hacer más que pedirte perdón Noah—, repitió, ya algo molesto. — ¿Que querés que haga? Decime y lo hago.
—Nada Simón, ya no podes hacer nada—, gritó antes de cortar el teléfono.
Simón gritó de frustración. El médico le había aclarado específicamente que no tuviera emociones fuertes, al menos por los próximos días, pero este era un tema que se le iba de las manos. Noah era su mejor amigo, y Mía también, pero se había acostado con ella, y ahora no la podía ver como su mejor amiga, y para llenar el vaso, se dio cuenta de que está enamorado de Alicia, la ex mejor amiga de Mía. Estaban acostumbrados a esto, porque quilombos como estos eras cosas del día a día en sus vidas ya, pero no por eso le resultaban menos frustrantes.
En ese mismo momento, sintió como su vida se desmoronaba una vez más en ese último año.
Sacudió la cabeza, tratando de pensar en otra cosa y volvió a entrar a la casa, saludó a Paco que miraba televisión, en un estado completamente deplorable y subió a la habitación de Alicia.
Cuando entró y la vio dormida, se llenó de paz. Eso le gustaba de Alicia, que era una persona tranquila, centrada, pero a la vez llena de sorpresas y misterios. Alicia era su cable a tierra.
Simón besó su mejilla y se acostó, para quedarse dormido a los pocos segundos.

—Buen día Simón—, saludó Alicia cuando este bajó las escaleras. Simón se limitó a sonreír.
Alicia lo esperaba con el desayuno servido en la mesa del comedor; ese gesto tan insignificante hizo que se ablandara todo. Se acercó a ella, la abrazó, la besó, y le susurro un ‘te amo’ al oído, después se sentó. Alicia lo imitó. El celular de Simón empezó a sonar antes de que él pudiera morder la tostada. Se levantó, corrió hasta la campera y atendió.
— ¿Hola?
—Simón—, respondió una voz ronca pero femenina del otro lado.
— ¿Qué pasó mamá?—, preguntó molesto. — Estoy ocupado.
—No me hables así Simón, que soy tu madre y te llamo cuando quiero, qué, ¿no puedo?
Simón trato de responderle un ‘No’, pero ella lo interrumpió antes.
—Deja no importa. Era para avisarte que hoy a las tres tenés turno con el Dr. Alí—, hubo una pausa. —Ah, y vino una chica a buscarte, Pía.
— ¿No será Mía mamá?
—Sí, Mía, Pía, lo mismo, lo que sea. La pobre chica tenía una pinta horrible, parecía que no tocaba una cama hacía días, y estaba bastante triste, por la voz. Me preguntó sí te podía esperar, peor le dije que no sabía a qué hora volvías, así que le di la dirección de la clínica y le dije que a las tres te encontraba ahí
— ¡¿Qué hiciste qué, mamá?!— Simón gritó sin darse cuenta y miró a Alicia, pero esta seguía desayunando tranquilamente. —Siempre metiendo la pata Carmen, nunca una bien, ¿no? No te metas más en mí vida. Mantenete al margen, como venía haciendo hace años , no te ocupaste de mí nunca y ahora, cuando tengo diecisiete te venías a ocupar y preocupar, sos patética —, y le cortó.
Simón agarró sus cosas, saludo a Alicia, que lo miraba confundida y triste a la vez, y se fue de ahí. Abrió el auto, lo arrancó y manejó hasta la clínica San Pablo. Estacionó, pero no bajó.
Atreves del vidrio empañado por la calefacción, logro ver a una silueta familiar sentada hecha un bollito en la escalera de entrada. Mía.
—Hoy el mundo se complotó en contra mío—, pensó.
Simón bajó del auto y empezó a caminar lentamente hasta Mía, que ahora estaba parada, esperando. Pero no se apuró, nadie era tan tonto como para correr hacia los problemas.

sábado

Comunicado a los lectores (I)

Estimados lectores;
Como podrán notar, estamos tomando en cuenta todas sus críticas y consideraciones. Estamos abiertos a sugerencias futuras, y como siempre, muchísimas gracias por el apollo que nos brindan, cada día tenemos más ganas de escribir.
Muchas gracias, una vez más.
Topsy Krets

Negro azabache. (Noah Madero)

— ¿Y que se supone que somos?—.
La voz fría de Magda lo alarmó y confundió a la vez, ¿qué eran?, nunca lo había pensado.
— ¿La verdad?, no tengo la más puta idea—. Respondió.
Ella lo miró detenidamente.
— Mientras seas feliz—. le sonrió antes de seguir pintándose las uñas de los pies.
‘¿Soy feliz?’ Se preguntó Noah a sí mismo. No, no era feliz en absoluto, incluso se había olvidado lo que era sentirse feliz. La sensación de estar lleno y cómodo en cualquier momento y lugar lo había abandonado cuando Mía desapareció de su vida.
Magda saltó de la cama cuando terminó con lo que estaba haciendo y esto lo hizo salir de sus pensamientos.
— Vos no estás bien—. Le dijo más como una afirmación que como una pregunta, lo miró unos segundos y se le iluminó el rostro. — ¡Ya sé que necesitas!—, gritó antes de salir corriendo al baño-
— ¿Tenés a Mía metida en el baño?— preguntó en vos baja para que no lo escuchara.
Noah se quedó esperando a que Magda saliera del baño. Su cabeza, como era usual en esos días, divagaba por los recuerdos que tenía con Mía. Desde que se entero que ella sentía lo mismo que el, a su primer beso, hasta cuando estuvo con Magda, y ella, por venganza, con Simón. Pero, seguía sin entender como su ‘hermano’, su amigo de toda la vida le había hecho eso.
Magda salió del baño envuelta en una bata color azul marino, y con un ‘Ups’ la dejó caer, pero lo que Noah vio, no le gusto nada. Magda se había puesto un conjunto de lencería negro azabache. Mía tenía uno igual. Lo había usado en su primera vez con él.
Esa fue la gota que rebalsó el vaso, la cereza del postre.
Noah agarró su ropa, se vistió y salió tan rápido como pudo de la habitación y de la casa. Sacó su celular del bolsillo y marcó mientras paraba un taxi; le dio la dirección y arrancó. En su celular hoyó el contestador automático y maldijo, pero no corto.
— Mía, necesito hablar con vos, estoy yendo para allá—.
Cuando llegaron, pagó y se bajó del auto; caminó hasta la puerta, pero cuando iba a tocar el timbre, una voz lo interrumpió, dejando a Noah helado por la frialdad con la que sonó.
— ¿Qué haces acá?—, preguntó la voz tan familiar, Noah se dio vuelta, era Mía. — ¿Qué necesitas?
— A vos Mía; te necesito a vos. Estoy arto de tener que borrar memorias nuestras, de salir corriendo, esté donde esté, porque te extraño; estoy arto de que todo me haga acordar a vos—.
— Perdón, pero no puedo—. Dijo tratando de avanzar pero Noah no se movió. — Ahora correte del medio que quiero entrar a mi casa Noah Madero —. Casi gritó cuando pronunció su nombre.
Noah se corrió de y Mía entró al departamento, dejando a un Noah catatónico en la vereda.

miércoles

Capaz (Mía Grace)

No podía decidir. Hacia oras que escuchaba la misma canción, y miraba esa foto.
‘Basta’ grito y tiro el portarretratos al piso, que cuando cayó, golpeo la biblioteca y de arriba cayo una caja.
Salio de la cama, camino hasta allá y la levanto. Era su caja de recuerdos y ni se acordaba de que existía. Hacia años que estaba ahí guardada. La abrió y lo primero que vió la descolocó.
El collar debía tener por lo menos, once o doce años, y una letra infantil y poco leible, logro leer ‘Para mí mejor amiga Mía, de Simón’.
Mía se había olvidado completamente de eso, y de todo lo que había vivido con Simón, y desde esa noche en la casa de Alicia, se había obligado a enterrar cualquier sentimiento o recuerdo suyo que tenía, pero esto ya era demasiado, y todo salió a la luz.
Nunca había querido sentir cosas por su mejor amigo, pero esas cosa son hay forma de evitarlas.
Más de una vez le había dicho ‘Vos vas a terminar con Simón, o por lo menso enamorada de el’, pero ella se reusaba a creerlo, siempre fue su mejor amigo, su casi hermano, su confidente, y siempre había corrido cualquier sentimiento fuera de lugar. Pero llega un punto en que lo obvio sale a la luz.
Y capaz Noah no era ‘el hombre de su vida’ como solía pensar ella, capaz que nadie esta destinado a estar con otro, capaz que no existen las medias naranjas, capaz que todo era un invento para que el hombre se sintiera menos solo. Capaz, lo único bueno que te dejan esas cosas, son los sentimientos, la emoción antes de dar el primer beso, la euforia después de tu primera vez, la ilusión del ‘y sí…’ Capaz nada de lo que ella había conocido hasta ahora era suficiente, capaz era verdad y necesitaba conocer más cosas. Capaz era verdad todo lo que siempre le dijeron, capaz, se estaba enamorando de vuelta, pero de otra persona.

Ser una mariposa (Lola Cruz)

Siempre tenia esas ganas de desaparecer, cada tanto venían y se posan en su pecho y no abandonaban su mente, tenia miedo, no sabia por cuanto tiempo iban a durar, esas ganas de ser alguien mas, de abandonar todo y empezar de nuevo, ropa nuevo, peinado nuevo, amigos nuevos, casa nueva, todo, simplemente quería desaparecer como ella misma, no sabia bien el porque, pero ahí estaba, el sol brillaba los niños jugaban a volar, no había mariposas y el viento le despeinaba el pelo enredado, su cara de desepcion yincomprensión acompañadas por una mirada perdida en el entorno, tenia miedo, y lo peor no sabia el porque de su depresión, siempre había culpado a los genes; necesitaba a alguien y a la vez necesitaba estar sola, el miedo se apoderaba de ella, tenia que hablar con alguien neutral que le dijera mas de lo normal; de repente decidida a renunciar vio una mariposa, la primera mariposa del año, de los dos últimos años mejor dicho, se quedo mirándola ojala ella fuera una mariposa de un día para el otro setransformaría solamente para morirse un tiempo después, su mente estaba en silencio, todo estaba en silencio, esperaba que se pasaran esas ganas, esas ganas de dejar de vivir y trataba de enfocarse en lo bueno, que parecía tan superficial; iba a dejar de comer otra vez ave que pasaba, si alguien se daba cuenta y si se sentía mejor, el aparecer esa idea en su mente, sonrió y se levanto camino y entro a una estación de servicio para darse su ultimo lujo como ella, al llegar a su casa abrió el ultimo cajón de su guardarropaabrió una latita de hersheys y saco todos los elementos para preparar cigarrillos, agarro la hierba y la tiro por el hinodoro ''así no me va a dar hambre'', se sonrió a para sus adentros. se miro al espejo ''te odio, y deseo que te mueras, quiero que te mueras, ojala te mueras, ojala te mueras, ojala te mueras, ojala los dos nos muramos'' y así empezar su vida de nuevo, sonrió y se dio vuelta, se tiro en su cama a mirar el techo y cantar con la mente, su vida estaba borrada a partir de ese momento era una pagina en blanco, esperaba que alguien lo notara, que alguien la sentara a hablar y le diera un abrazo, que alguien le diera un hombro sobre el cual llorar porque ella siempre lo supo siempre hizo eso para que alguien la mirara, alguien le prestara atención, alguien la quisiera, para ella dejar de comer era ser querida, era empezar de nuevo.

Celos (Tadeo Quard)

La mirada fija en el, su peor enemigo, una bombacha blanca con corazones turquesas, se sabia la anatomía de esa bombacha de arriba a bajo, de atrás y adelante, primero lahabía robado como trofeo hasta ese momento, que solamente le servía de recuerdo, la miraba; había decidido sacarla de ese cajón para mirarla un rato, no perdía nada todaviatenia olor al suavizante de ropa que usa ella en un breve instante se acordó de todo lo que había pasado ese día, el día que disimulada mente no dijo nada y la guardo para el; tocaron la puerta el se apresuro a guardar la prenda abajo de su almohada ''Quard, ¿salimos hoy? estoy con el auto, despejemonos'' le sugirió Noah mientras comía algo parecido a un Muffin ''¿Que comes? sabes que en esta casa no se puede comer así comoasíjaja'' Tadeo agarro una camisa se la puso y al instante estaban en la puerta calle ''¿no avisar rebelde sin causa?'' lo miro Noah ''ya sabes que no soy su mas grandeprioridadque hacen sin encontrarme'' dijo eso con un tono de desprecio que ocultaba una pequeña esperanza de un castigo al llegar a las 6 de la mañana o una llamada angustiada por parte de alguien, se subieron al auto, había un clima algo húmedo y fresco ''¿A donde vamos y con quien?'' le pregunto con un tono relajado que se vio interrumpido por la respuesta de Noah ''Vamos a lo de Lola a buscarla y de ahí donde disponga'' el lo miro, frijido, entre enojado, asustado y frustrado, algo nervioso, no solíasentirse asíhabía sido un día de muchos recuerdos para el, después de unos 10 minutos de viaje llegaron, ella salia torpe como siempre tropezando con sus propios pies, entre corriendo y caminando con un bolso enorme colgando del hombro, se subió al autosonrió, sus ojos estaban iluminados, en esos momentos mas halla de todo el sabia quetodavia siente algo por ella pero evitaba ese tipo de cosas, se olvidaba y ponía otras cosas en su mente ''¿A donde vamos madame?'' le sonrió Noah a ella y ella con miradadesafiaste burlón lo miro y le dijo ''Te hablan Quard''
se bajaron en la ciudad 
vacia, las luces, las calles, el lago, nada nuevo Lola bajo del auto lo abrazo a Noah y le dijo gracias mientras corría a una esquina, Tadeo se dio vuelta para ver a donde iba y lo vio se quedo sin respiracion por un momento para después cambiar de dirección la mirada, no podía creerlo, no estaba en su mente, que ella pudiera estar con alguien mas, de pronto esa sensacion en espalda comenzo a surgir, su pecho no sesentía igual y tenia un odio interno creciendo, se quedo ahi parado mirando el suelo, tratando de olvidar, y acordansoce que esa sensacion eran los celos.

domingo

Estrellas de electricidad (Alicia Ranz)

Esta bien , sabia que no tenia que esperar nada de el, sabia que era muy probable que pasara algo asi, era como la letra chica del amor, siempre cabia la posibilidad de ser despecionado, traicionado y porsupuesto lastimado pero no entendia muy bien porque le dolia tanto, que tenia de especial el, Simon, no era alguien muy agradable, era divertido, espontaneo, extrovertido, loco, pero no era agradable no era alguien para enamorarse, y menos a tan corta distancia y en tan poco tiempo, tal vez era el echo de la confianza y el conocimiento que tenia sobre el, tal vez, esa noche del ''polvo'' habia detonado todo lo que ella sentia hacia el, siempre habia tendio una extraña sensacion con respecto a Simon, pero siempre habia pensado que solamente era por todas las idioteces infantiles por las que habian pasado.
Agarro el telefono, ya todos se habian ido, busco a Simon en la lista y contactos y llamo, no le importaba que pasaba, sinceramente no tenia nada que perdes, el atencion '' Alicia..em..yo'' ella mantubo la respiracion penso dos segundos y contesto entre llantos ''Porfavor si me queres veni a casa'' el le respondio un si helado y corto, estubo esperando no mas de veinte minutos y escucho la puerta, abrio y lo vio parado, con cara de susto, sin pensarlo ni un segundo lo abrazo las lagrimas le salian inevitablemente se alejo lo miro y lo beso, con tanta ternura y pasion se desprendio de el '' Perdon, no corresponde, ya se'' el no dijo mas y la beso de vuelta, casi no habia espacios entre ellos, etraron a la casa sin poder desprenderce uno del otro, sin abrir los ojos estaban ahi, tirados en un sillon infame en medio de una casa bacia, expresando todo lo que sentian, en un sencillo instante no habia mas que hacer simon la miro y le dijo ''Quiero que sepas que esto lo hago porque realmente te quiero, no sos un ''polvo'' Alicia'' Ella se entrego por completo, no importaba nada mas, no importaba Mia, no importaba todo lo que habia pasado, no importaba nada, cerro los ojos, podia ver electricidad, se sentia tan bien, una completa liberacion, era ellos mismos, sin ropa, sin prejuicios sin palabras.
Fue una hora que parecio un instante, ambos calleron rendidos, se miraron solamente para volver a comenzar.

Maravillas (Simon Deyn)

El silencio era un millón de veces peor que los gritos, siempre lo supo, y cuando bajo esas escaleras estaba seguro que no iba a ver gritos, simplemente ellos no son ese tipo de grupo, bajo y Lola estaba discutiendo con Tadeo, paso desapercibido, pero lo peor ya había pasado la noche anterior, a ver visto llorar a Alicia aunque ella tratara de disimularlo había sido la cosa mas fea de ese ultimo año, mas fea que las pastillas, mas fea que cualquier vomito o resaca, mas fea que su mama preocupada, esa experiencia le dolía de verdad y no había nada que le sacara a Alicia de la cabeza, tal vez lo que peor lo hacia sentir era el echo de que tenia todavia esa sensacion de adrenalina y emoción que Mia le había dejado, tenia esa sensacion en la parte de atrás de su nuca y su espalda y eso simplemente lo atormentaba.
Al llegar abajo miro 
disimulada mente el entorno, cereales en la mesa, discusiones bobas, cosas tiradas por todos lados y Alicia sentada, tenia ganas de correr y decirle todo, de pedirle perdón y abrazarla pero no podíaasí que en silencio ordeno un par de cosas busco su campera saludo uno a uno y al tropezarse con Mia sintió algo extraño, una mezcla de vergüenza con miedo, emoción la misma sensacion de cuando uno esta por dar su primer beso, sin duda alguna Mia era una historia divertida, una ¿aventura? pero Alicia se sentía como una cama cuando uno tiene sueño, era indescriptible Alicia, Alicia era un mundo de maravillas.. mejor dicho Alicia era su mundo de maravillas